
No dejo de asombrarme al pensar que vivo en el año 2o11, inmersa en una sociedad disfrazada de libertad y cimentada en unas ideas obsoletas, donde la sinceridad y la creatividad, en el fondo, no tienen cabida...¡Qué pena! un mundo tan rico en medios y tan pobre en valores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario